un granito de trigo descubrió.
- ¿Quién sembrará este grano?, preguntóles
a una rata, a un pato y a un lechón.
- Yo no, dijeron todos al momento.
- Bien, dijo la gallina, lo haré yo.
Cuando estuvieron en sazón los granos:
- ¿Quién querrá recogerlos?, preguntó.
- Yo no, dijeron todos al momento.
- Bien, dijo la gallina, lo haré yo.
Una vez que estuvieron recogidos:
- ¿Quién los quiere moler?, les preguntó.
- Yo no, dijeron todo al momento.
- Bien, dijo la gallina, lo haré yo.
Cuando estuvo la harina preparada:
- ¿Quién hará un bizcochito?, preguntó.
- Yo no, dijeron todos al momento.
- Bien, dijo la gallina, lo haré yo.
Y cuando estuvo a punto el bizcochito:
- ¿Quién lo quiere comer?, preguntó.
- ¡Yo! ¡Yo!, dijeron todos al momento.
- ¡No!, dijo la gallina, lo haré yo.
- Bien, dijo la gallina, lo haré yo.
Y cuando estuvo a punto el bizcochito:
- ¿Quién lo quiere comer?, preguntó.
- ¡Yo! ¡Yo!, dijeron todos al momento.
- ¡No!, dijo la gallina, lo haré yo.
cuando era niño mis hermanas me leían esto y nunca se me a olvidado, es mas, aun esta el libro en mi casa.
ResponderEliminarhan pasado 26 años, desde que me leían esto y no pensé encontrarlo aquí...
Que bueno!! Mi abuela me lo cantaba y tengo más 50 y me lo acuerdo jaja
ResponderEliminarMuy buena historia
ResponderEliminarTengo 66 años y todavia me acuerdo . Para que todos se den cuenta, que si quieren surgir en la vida , tienen que estudiar y trabajar.
ResponderEliminarQue bella fábula, aún la recuerdo, se la conté a mis hijos, ahora a mi nietos.
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